De vez en cuando me da por escribir historias:
Como
cualquier historia de amor no correspondido, empezó siendo algo
extraño, se convirtió en algo complejo y acabó siendo algo desastroso.
Todo esto sin mencionar la cantidad de noches que pasamos en vela
hablando del futuro y riéndonos de nosotros mismos. Quizá no fue del
todo una historia de amor no correspondido, quizá simplemente fue que no
supimos hablar a tiempo, abrir el corazón. Las palabras que callaron
aprisionaron a los sentimientos, y, poco a poco, el calor dio paso al
frío. Por esto digo que quizá sí hubo amor correspondido, pero nunca lo
supimos con claridad. Y por suerte o por desgracia, ya nunca lo
sabremos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario